-SI AL DE ENFERMOS- Le respondí gritándole me saco
el enojo, odio la palabra “enfermos” porque yo estoy incluida en esos
“enfermos”.
-Ok, pero ya tranquila, bueno nos vemos- Al fin se
fue
Después de eso me dirigí al curso, llegue y finn
nuestro maestro nos hablo:
-Buenos días estudiantes-
-Buenos días señor finn- respondimos al unísono
-Hoy tenemos un nuevo compañero- Genial otra
historia de muerte trágica para deprimirme mas Pensé.
-Se llama George Castillo- Entro ese tal George……. Esperen…….. es…… ¡No
lo puedo creer¡ es el chico con el que me tropecé
-Es muy inteligente y muy buen jugador de
baloncesto
-No exageres, no soy tan bueno- Dijo el, bueno
como que medio creído no?
Mientras estaba hablando finn, George no me dejaba
de mirar se sentía extraño quien se te queda mirando por 1 hora?.
Bueno continuamos y llego la parte que no me
gustaba, el momento de contar sus historias, piensen, alguien que esta a punto
de morir le cuenta como, cuando y donde a un montón de extraños, enserio? No
podría creer que fuera un ejercicio de “motivación” mas bien era como una
canción corta venas.
-Hola, soy maría, tengo 15 años y sufro de cáncer
en el seno y pues me quedan tres meses de vida
-Y como estas?- Enserio finn? Como crees que
estará?
-Estoy bien- Y así siguió el juego, cada uno
cuenta su enfermedad, su edad y cuanto le queda de vida, no están tan alegre
eso? Es sarcasmo. Estaba en mis pensamientos de cómo escaparme por la ventana
hasta que le toco a George.
-Hola, soy George tengo 17 años y tuve un tumor
benigno hace 2 años que ya se removió y
es probable que no vuelva a aparecer y pues estoy bien
-Se te olvido cuanto te queda de vida
-La verdad no lo se aunque no este enfermo, nadie
sabe cuando se va a morir, el destino no esta escrito en un papel, ni en la
cara de tristeza de un medico, nadie sabe cuando se irán, el destino es un
laberinto que nadie a podido pasar- Quede asombrada, que palabras, parece que
no es tan cabeza hueca como creí, aunque esas palabras se me hacían conocidas.
Seguí mirando a George, la verdad quede en shock
por lo que dijo y no fui la única, toda la clase estaba así, hasta que me toco
a mi.
-Valentine, sigues tu
-Hola, me llamo Valentine, tengo 16 años sufro de
asma grado IV que consiste en que mis pulmones se contraen y no puedo respirar
así que siempre ando con un inhalador a todo lado, la verdad no se cuando me
muera porque en cualquier momento me puede dar un ataque y morirme así que no
lo se
-Y como..- Lo interrumpí
-Que como estoy?, pues bien- Esa fue la mayor
mentira que eh dicho.
Salimos del curso, claro sin antes hacer una
oración por cada uno de nosotros y para que nos “curáramos” saben yo si creía
en Dios y todo eso pero jamás tan enserio la verdad
